En 2023, Evolut Ventures S.L. adquiere la empresa y se consolida la etapa actual. La especialización en sector legal ya estaba decidida; lo que ocurre entonces es el paso de “una agencia que trabaja para legal” a una marca construida para legal. Se cierra Estudio Themis y nace Evolex como nombre definitivo: más conciso, más institucional, más alineado con el tipo de organizaciones con las que queríamos trabajar. Y, a la vez, se mantiene el emblema (el símbolo que ya nos representaba) como una continuidad deliberada: cambiar lo que hacía falta cambiar sin romper lo que ya tenía sentido.
Ese cambio de nombre no fue un gesto cosmético; fue una declaración de enfoque. Con Evolex terminamos de afinar algo más importante que la estética: una comprensión más precisa de lo que el sector legal necesita para crecer. A partir de ahí, la reputación pasó a ser el eje: cómo se percibe una firma antes de la primera llamada, qué confianza transmite y qué huella deja.
En ese mismo año activamos una decisión que también es historia: nace Portal Legal. No como un blog, sino como un espacio para aportar valor real al sector: recursos útiles, entrevistas, contenidos con fondo y un criterio editorial reconocible. La idea era simple y exigente: si vas a trabajar con organizaciones que viven de la confianza, tienes que contribuir a elevar el nivel del entorno en el que esa confianza se forma.
Y junto al Portal, empezamos a publicar estudios de mercado específicos sobre marketing y presencia digital en el sector legal. Decisiones basadas en datos, no en modas. Al mirar patrones de búsqueda, contenidos, posicionamiento y percepción, se vuelve evidente qué permanece y qué es ruido pasajero. Lo clásico y lo bien hecho sobrevive a cualquier tendencia. Por eso empezamos a compartir parte de ese aprendizaje en informes sectoriales, para elevar el criterio con el que el sector se mira y se comunica.
En resumen, no fue un cambio de rumbo. Fue el año en el que el rumbo se hizo visible: Evolex como marca, Portal Legal como iniciativa sectorial, y los estudios como una forma de trabajar basada en hechos. Y desde ahí, una convicción que no hemos soltado: en legal, la visibilidad solo merece la pena si llega con criterio y reputación.