Ajustamos lo que suele generar fricción: información dispersa, contacto confuso, mensajes inconsistentes o recorridos que no llevan a ningún sitio. Trabajamos para que quede claro:
qué ofrece el proyecto,
a quién va dirigido,
cómo se solicita o se accede,
y qué pasos debe seguir una persona al llegar.
Además, cuidamos la experiencia práctica: navegación, móvil, legibilidad y consistencia de datos (nombre, dirección si aplica, horarios, vías de contacto) en los canales que se trabajen.