Estándar gratuito y verificable para organizaciones del sector legal que crecen con rigor, reputación y cumplimiento.
Los primeros años de actividad suelen ser una mezcla de ilusión, incertidumbre y mucha soledad. En esa etapa, la presencia digital se construye muchas veces con prisas, sin guía y con riesgos evitables.
Los primeros años de actividad suelen ser una mezcla de ilusión, incertidumbre y mucha soledad. En esa etapa, la presencia digital se construye muchas veces con prisas, sin guía y con riesgos evitables.
Comprobamos mínimos claros: publicidad objetiva y veraz (digna y respetuosa con el secreto profesional), sin promesas de resultado, incitación a litigar ni mensajes engañosos; reseñas gestionadas de forma natural; formularios sin tácticas intrusivas; y cookies/trackers bajo control. Si hay anuncios, deben cumplir lo mismo.
Qué miramos
Que no se prometan resultados (ni explícitos ni implícitos).
Que no se incite a litigar como reclamo comercial.
Que la publicidad no induzca a error por exageración, ambigüedad o falta de contexto.
Que no se usen urgencias artificiales ni comparativas impropias.
Se considera conforme cuando
No aparecen garantías de resultado ni formulaciones equivalentes (p. ej., “cobras seguro”, “te conseguimos la indemnización”, “resultado garantizado”).
No hay llamadas a la acción del tipo “demanda ya”, “denuncia ahora”, “inicia el procedimiento” presentadas como reclamo o impulso, ni mensajes que empujen a litigar como primera opción.
No se presentan como hechos lo que son expectativas u opiniones, ni se omite información esencial que cambie el sentido del mensaje.
No se emplean urgencias no verificables (contadores, “últimas plazas”, “solo hoy” sin condiciones reales).
Qué miramos
Que la organización gestione reseñas y menciones de forma natural y no manipulativa.
Que exista un criterio simple sobre cómo pedir, cómo responder y cómo tratar incidencias.
Se considera conforme cuando
No se detectan prácticas agresivas: reseñas incentivadas, patrones sospechosos o solicitudes masivas con guiones engañosos.
Se responde con un tono profesional, sin revelar datos sensibles ni entrar en detalles del asunto.
Existe una pauta interna mínima (aunque sea breve): quién responde, en qué plazo, cuándo escalar una incidencia y qué hacer ante una reseña negativa.
Qué miramos
Que los formularios y flujos de contacto sean claros, sin fricción innecesaria ni tácticas intrusivas.
Cookies/trackers con control razonable y políticas accesibles.
Que la publicidad online sea adecuada, es decir, que los anuncios cumplan con los mismos límites objetivos de mensajes comerciales y claims (Pilares 1 y 2).
Se considera conforme cuando
Los formularios piden información proporcionada y el flujo de contacto es entendible.
No hay tácticas intrusivas de captación (interrupciones insistentes, presión artificial para enviar, mensajes alarmistas como reclamo).
Las políticas de cookies/privacidad están accesibles desde la web y el banner de cookies permite un control básico.
Si hay anuncios: sus titulares y textos no incluyen promesas de resultado, urgencias artificiales o comparativas impropias, y no contienen grandilocuencia del tipo “garantizado / siempre”.
Un sello solicitables por despachos y organizaciones del sector legal para certificar que su publicidad y comunicación cumplen estándares éticos y profesionales.
El marketing digital para despachos, asesorías y firmas jurídicas viene cargado de terminología en inglés, siglas y conceptos que no siempre son fáciles de entender para quien tiene que tomar decisiones sobre ellos. Este diccionario recoge los términos que más aparecen en una estrategia de marketing legal, explicados con criterio sectorial y sin dar nada por sabido.